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02-11-2018 / "Lo más importante me pasó en las últimas semanas"

El paranaense que hace historia en el tenis internacional

Gonzalo Villanueva tiene 23 años y se encuentra en un lugar de privilegio a nivel mundial. El entrerriano alcanzó el puesto 375º del ranking ATP y aspira a continuar creciendo. Una historia de humildad y sacrificio, personal y familiar.

Gabriel Baldi
redaccion-er@miradorprovincial.com

Como tantos otros chicos que incursionan en el deporte, su sueño era triunfar a nivel internacional. Y poco a poco, con una sencillez distintiva y una entrega singular, el paranaense Gonzalo Villanueva lo está consiguiendo en el mundo del tenis.

Gonza nació en Paraná el 13 de enero de 1995 y desde los siete años, su crecimiento en el deporte blanco fue notable.

El entrerriano, diestro y con un potente tiro de revés de dos manos, se ubica actualmente en el puesto 375º del ranking ATP (Asociación de Tenistas Profesionales).

El ingreso al selecto lote de jugadores no le llegó de un día para el otro. El proceso demandó un lapso considerable pero sus metas aún no resultan cumplidas, sino que pasan por seguir escalando y trepar al menos hasta el Top 100.

A la hora de dar cuenta de sus sensaciones al respecto, ante todo, el paranaense no se olvida de su familia, sostén y apoyo de cada uno de sus logros.

“Mis padres me apoyan mucho en todo esto, si no sería imposible poder dedicarme full time al tenis. En los torneos que disputo fuera del país gano algo de dinero pero nunca es suficiente como para solventarme todos los gastos que implican los viajes, traslados y hospedaje. En el caso de jugar en Argentina sí, quizás no tendría problemas, pero la realidad es que en el país hay muy pocos certámenes”, comentó.

– ¿Cómo fueron tus inicios en el tenis?

– Desde muy chico estuve ligado al tenis. Empecé jugando en La Manzana a los siete años. Comencé porque a mi hermano le gustaba mucho este deporte desde chico y yo lo acompañaba. De a poco fui observándolo y me animé a probar suerte para ver que tal me iba. La cuestión es que desde ese primer día, nunca más me alejé y este deporte se transformó en mi pasión y a la vez en mi profesión.

Estuve en La Manzana hasta que empecé a competir. Después me fui con mi entrenador de ese entonces, Alejandro Blaha para el Urquiza Lawn Tennis. Allí estuve hasta los 15, que fue cuando decidí partir hacia Rosario a entrenarme y apostar todo por el tenis. Y, desde mayo del año pasado me entreno en El Abierto Club, de Buenos Aires.

A tiempo completo

– ¿En qué momento pensaste en brindarle al deporte una dedicación de tiempo completo?

– No hubo un momento puntual ni una etapa de quiebre en sí. Recuerdo que a los 10 años jugué mi primer torneo provincial y a partir de ahí seguí tomando confianza, encontrando el ritmo y sintiéndome cada vez mejor adentro de una cancha. Mi familia siempre me apoyó en esto. Mi papá me llevaba y acompañaba en cada entrenamiento.

Luego, a los 15 años tomé la decisión de llevar adelante un desafío importante como dejar la escuela en Paraná para apostar de lleno a la vida como deportista. Lo que me impulsó a hacerlo fue que me estaba yendo bien en el plano nacional y me sentía muy motivado. También había competido a nivel sudamericano y no me había ido nada mal. Fue entonces que empecé a entrenarme en doble turno y brindarle al deporte una dedicación completa. Pero digamos que todo fue progresivo.

– ¿De qué torneo participás actualmente?

– Acabo de competir en Lima, en un torneo Challenger. Después volvería una semana a Argentina, entrenaría y después seguiría de gira con tres Challenger más. Luego veré si hay algunos torneos futuros en Chile o en alguna otra parte de Sudamérica en los que pueda competir.

Recientemente disputé tres torneos futuros en Argentina y tres en Perú. Me fue bastante bien, el balance fue muy positivo. Gané dos, llegué a la final en otro, alcancé la semifinal en uno y en dos, concluí mi participación en los cuartos de final. Hasta el momento, la temporada está siendo buena.

– ¿Qué fue lo más importante que te pasó en tu carrera profesional?

– Como profesional lo más importante me pasó en las últimas semanas, en las que logré una performance que me llevó a alcanzar mi mejor ranking. Después, he vivido cosas muy lindas, he conocido mucha gente y lugares, pero en síntesis, como tenista lo mejor fueron estos últimos meses.

Ranking

– Hoy te ubicás en el puesto 375 del ranking. ¿Cómo podés seguir avanzando?

– Tengo chances de seguir creciendo y considero que lo puedo llegar a lograr. Ahora va a cambiar el ranking, por lo que va a quedar algo raro, pero en estos torneos que se me vienen voy a tener una linda oportunidad para sumar. Trataré de aprovecharla al máximo. A fin de año defenderé algunos puntos en un par de torneos y espero hacerlo de la mejor manera. La clave es entrenar.

– ¿Cuáles son tus objetivos a corto y a largo plazo?

– En este momento, mis objetivos a corto plazo pasan por tratar de cerrar el año entre el puesto 360 y 300 del ranking ATP. Y quizás para más adelante, pensando en el año que viene, la idea sea entrar en todos los torneos Challenger y empezar a ganar ese tipo de encuentros. Mientras que a largo plazo, mi objetivo es entrar en el Top 100 y vivir 100% del tenis. Para eso, sin dudas es necesario entrar en esa elite, como para jugar los distintos grand slams que se realicen y ser parte de los campeonatos más importantes.

Para graficarlo, entre los primeros 100 del tenis mundial se marca mucha diferencia. Allí se reparte mucho dinero y se juegan los torneos más trascendentes. En un Grand Slam, estando Top 100, se puede ganar de 30 mil dólares para arriba, un número que representa una cifra muy superior a la que dejan los torneos en los que estoy jugando hoy en día.

– ¿Cómo te ves de aquí a 10 años?

– Quizás esté llegando al final de mi carrera o no, uno nunca sabe. Espero para ese tiempo estar tranquilo con lo que haya hecho y que haya podido disfrutar al máximo cada momento. De todos modos, ojalá siga jugando para ese entonces. Antes, era impensado que un jugador siga en la cancha profesionalmente a los 33 y hoy en día, Roger Federer demuestra todo lo contrario, con 37.

En caso de que no esté jugando más, ojalá pueda estar disfrutando de este deporte como entrenador y que pueda vivir todo esto tan lindo que ofrece el tenis pero desde ese otro lugar.

OPINIÓN

Hambre de victoria

Juan Re (*)

Nos conocemos desde hace bastante y puedo dar fe de sus condiciones, tanto deportivas como humanas. Algo que distinguió a Gonzalo durante toda su carrera fue la sed de gloria, el hambre de victoria que siempre tuvo. Sus ganas prevalecieron ante todo.

Entrenado por Alejandro Blaha en las instalaciones del Urquiza Lawn Tennis de Paraná, en su paso por el tenis de la Federación Entrerriana fue reconocido numero uno y se perfiló como una gran promesa, desde chico.

A su temprana edad, cuando empezó a vislumbrar en el plano nacional y se posicionaba con una gran proyección, desde los 14 años en adelante, Gonza se destacó con golpes planos y una regularidad de fondo inmejorable, siendo un jugador muy completo por donde se lo mire.

Por otro lado, es inevitable resaltar el esfuerzo que hizo y hace su familia para respaldarlo y acompañarlo en cada paso que da, esté donde esté.

A ellos nunca nadie los apoyó ni les regaló nada. Económicamente siempre se bancaron solos y siguieron adelante, así que bien vale destacar y valorar todo el sacrificio.

Sin lugar a dudas, veo a Gonzalo muy bien, tanto en el presente como en el futuro. Creo que puede dar todavía mucho más. No tiene techo. Sus ganas y voluntad por seguir creciendo están intactas, así como las del primer día en que lo conocí.

En vistas a lo que viene, será cuestión de que pueda organizar bien su equipo de trabajo y proponerse metas tangibles, a corto y largo plazo.

Dependerá de él hasta donde llegue. Tiene grandes condiciones.

(*) Profesor de Tenis

El caso Cuevas


El tenis en Entre Ríos, tuvo a lo largo de su historia ciertos exponentes a nivel mundial. Sin embargo, el mejor de todos los tiempos surgido en estas tierras, quizás sea Pablo Gabriel Cuevas Urroz.

Más conocido simplemente como Pablo Cuevas, nació en Concordia el 1º de enero de 1986 aunque a los pocos años se instaló en Salto, Uruguay, donde forjó su espíritu deportivo y finalmente terminó nacionalizándose.

A lo largo de su trayectoria, el salteño por adopción, que se ubica en el puesto 66 del ranking de la ATP, lleva en su haber triunfos resonantes sobre diferentes número uno y diversos Top Ten, como Rafael Nadal, Andy Roddick, Gustavo Kuerten, Tomáš Berdych, Nikolay Davydenko, Dominic Thiem, Jo-Wilfried Tsonga, Fernando Verdasco, Guillermo Coria, Gastón Gaudio, Guillermo Cañas, Lapentti, Grigor Dimitrov, Nicolás Almagro, entre otros. Participó en más de 23 Grand Slams, jugando 20 finales y ganando diez títulos ATP en dobles y singles, destacándose al mismo tiempo en los ATP 1000 de Roma, ATP 500 de Río y Roland Garros en dobles.

En Uruguay marcó un antes y un después y se convirtió en el único jugador en la historia en llegar a las semifinales de un Torneo de Maestros. Además, ganó 26 títulos Challenger, jugó los Juegos Olímpicos de Río 2016 y tuvo un 75% de efectividad en sus 40 participaciones de Copa Davis por Uruguay.


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