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29-05-2018 / Entrevista

Alessandra Rampolla aconseja tener más sexo en momentos de crisis económica

La reconocida sexóloga brinda consejos y destierra mitos en un interesante a solas con Mirador Provincial tras su paso por Rosario.

Ignacio Negri
redaccion@miradorprovincial.com


Relajada, divertida y muy dispuesta a esclarecer todas las dudas, Alessandra Rampolla lleva por las principales ciudades del país su nuevo show titulado “Alessandra te lo cuenta todo”. Se trata de un espacio, donde la protagonista también interactúa mucho con el público y responde todo tipo de preguntas. En su estadía en Rosario, se tomó unos minutos para charlar con Mirador Provincial sobre varios temas. Todo con un común denominador: el sexo.

— Alessandra, llegaste a nuestro país en un momento muy particular donde hay mucha incertidumbre y preocupación. ¿Cómo influyen las crisis económicas en el sexo?
— Las crisis de todo tipo afectan. Estrés y ansiedad es el enemigo número uno, sobre todo para el hombre. Muchas veces se perciben dificultades en el funcionamiento debido a la falta de deseo sexual por ansiedad y preocupación. Sabiendo que es algo que puede pasar, es importante que las personas sepan que el sexo justamente puede ser lo indicado para revertir esa ansiedad, porque con la actividad sexual te conectás con tu pareja. Tal vez estés mal en el trabajo, con varios problemas por alguna crisis y esa situación de intimidad con tu pareja puede levantarte. Hay endorfinas que se generan en el cuerpo después de hacer el amor y se da una situación de bienestar real que hace muy bien a las personas. Eso puede ayudar a que naveguemos un poco mejor en momentos de estrés. Hay que ver al sexo como una oportunidad para estos momentos.

— ¿La clave entonces sería poder conectar con la pareja?
— Pasa que asociamos el sexo con algo liviano, cuando en realidad tiene mucha importancia en la vida de las parejas. Las personas que estamos muy volcadas al trabajo, nos pasa a menudo que hay cosas importantes que hacer en el día y en esa lista de cosas, nunca aparece el sexo. Desde ese lugar a veces cuesta conectar con permitirse un placer porque sentimos culpa de no estar siendo responsables con otras cosas que tendríamos que resolver. Hay que ser conscientes que el sexo es una gran herramienta para combatir el estrés y la ansiedad. Hay que usarlo a nuestro favor.

— ¿Tendría que ser una actividad programada entonces?
— La pregunta sería “¿realmente el sexo es espontáneo?”. Fijate que incluso cuando estamos iniciando una relación de pareja o empezando a salir con alguien y tú sabes que tienes una cita el sábado, desde el jueves estás pensando qué te vas a poner, qué tanguita vas a usar, si te depilaste o no... Entonces, en la situación más espontánea que se pueda dar ese día, siempre hay algo de planificación previa. Esa intencionalidad es lo que hace el diferencial a la pareja a largo plazo, porque en las relaciones estables se pretende que la situación simplemente surja y con el estrés, el trabajo, los chicos, la rutina, lo menos que encontramos es “tiempo para”. Me parece que es importante buscar momentos para conectar como pareja y si es con sexo, fantástico.

— ¿Cómo influyen las redes sociales en las relaciones sexuales? ¿Hay demasiada exhibición en las redes que después no se condice con la realidad?
— “Siembra expectativas y cosecha desilusiones”, eso es lo que pasa con las redes sociales, armamos mundos más aspiracionales que realistas y cuando te cruzas en la vida real eso se desmorona. Además siempre mostramos nuestros mejores momentos, en las redes no aparecen los momentos de miseria, siempre exhibimos nuestro mejor costado, todo parece lindo y la vida no es así. Como seres humanos me parece importante honrar esas diversidades de sensaciones y de momentos que vivimos. Las redes sociales generan una falsa expectativa y hay que tener astucia con eso, saber cómo usarlas siendo conscientes de lo que estamos haciendo, porque hoy parecen más un catálogo frío y estético sin profundidad, y hoy la vida en pareja necesita justamente momentos de profundidad, tiempo para que la cosa germine y crezca con una buena base. Invito mucho a la presencia física más que virtual.

— ¿En relación a los momentos, puede ser que haya más hombres que sienten deseo por las mañanas, cuando recién se levantan y, por el contrario, la mayoría de las mujeres tienen el mismo deseo, pero por las noches?
— Es cierto, porque el hombre despierta por la mañana con un pico de producción de testosterona. Es el andrógeno asociado con el impulso sexual, además de que ha descansado varias horas y suelen despertarse con una erección, están calentitos bajo la sábana con un cuerpo al lado. O sea, están todas las condiciones como para tener una relación. El problema es cuando se cruzan con una mujer dormilona que no tienen tantas ganas de hacer el amor por la mañana.

— Hablando particularmente sobre los momentos de la pareja, ¿cómo vuelven a encontrarse sexualmente aquellos que tuvieron recientemente un hijo y estuvieron durante mucho tiempo sin tener relaciones?
— En el mejor de los casos tal vez no tuvieron relaciones típicas durante mucho tiempo, pero mantuvieron la intimidad erótica, que no es lo mismo. Es compartir besos, abrazos, fantasías, sin la necesidad de tener experiencias penetrativas. Es bueno que cada uno se sienta vinculado desde el lugar de pareja y no que la conexión sea solamente como padres. Me parece que es una etapa para aflojar, relajarse y no tener tanta expectativa. Está bien que no todo el mundo tenga tantas ganas, y que sea raro y tarde en volver a su cauce normal. Lo importante, repito, es no perder la conexión como pareja.

— ¿El hijo en la cama de los padres o en su habitación?
— Siempre en su habitación, nunca en la cama de los padres.

— ¿Cómo es el sexo en la tercera edad?
— Sucede que hay personas que se han creído el cuento de que el sexo termina a una determinada edad y asumen ese rol. El tema es que el sexo no termina en ninguna edad. Cuando uno es viejito cambian los ritmos, pero no el deseo. Puede haber limitaciones físicas y ni hablar del tema transicional de la menopausia y la andropausia, todas esas cosas afectan, pero hay más tiempo, más experiencia y caminos más lentos que generan más placer. De hecho, en los geriátricos se están incrementando las enfermedades por vía sexual y es porque los viejitos están metiendo mano y no se están protegiendo. Hay mucha actividad sexual y hay que devolverle a toda la humanidad y a todas las edades su poderío erótico.

Mitos y certezas sobre el orgasmo femenino

Sobre este tema, Rampolla habló bastante porque existen muchas dudas que ella se encarga de dilucidar en sus shows que lleva por todo el país y también por diferentes países de América Latina. “El orgasmo femenino es solamente uno y es de clítoris, ya sea por vía vaginal o por vía directa. El órgano que genera placer en las mujeres es nuestro clítoris, el tema es que hay mucha gente que no lo tiene así de claro porque nos vendieron en los años ’80 que teníamos que tener una respuesta orgásmica por vía vaginal y lo que sí sucede con ese 25 por ciento de mujeres que sienten un orgasmo vaginal, es que en realidad están teniendo una estimulación indirecta del clítoris a través de la vagina, porque el clítoris es pequeñito externamente, pero tiene muchas ramificaciones en su interior y pasan por el frente y bordean la pared frontal de la vagina. Esto puede generar mucho placer porque el clítoris es muy sensible y poderoso, por eso, en algunas ocasiones, sin estimularlo directamente se puede llegar a un orgasmo, pero la expectativa nunca debe ser que el orgasmo sea vaginal”.

En relación a la eyaculación femenina, la especialista aclaró que se trata de un líquido expulsado por vía uretra y es una respuesta natural que muchas mujeres no experimentan porque se cohíben. “La sensación es muy parecida a las ganas de hacer pis. A muchas mujeres les sucede eso en medio del acto sexual y lo reprimen contrayendo los músculos pubococcígeos por pudor pensando que se van a orinar. Es como cuando quieres estornudar y contienes ese estornudo. Me parece que es un tema que está bueno primero, experimentarlo sola, y después llevarlo a la pareja. Si naturalmente surge, no hay que reprimirlo. En ese tema hay mucha información que hace falta para que las mujeres se sientan libres de poder sentirlo”.

“Hay personas que se han creído el cuento de que el sexo termina a una determinada edad y asumen ese rol. El tema es que el sexo no termina en ninguna edad”.

“Cuando uno es viejito cambian los ritmos, pero no el deseo. Puede haber limitaciones físicas y ni hablar del tema transicional de la menopausia y la andropausia, todas esas cosas afectan, pero hay más tiempo, más experiencia y caminos más lentos que generan más placer”.
Alessandra Rampolla
Sexóloga




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